¿Acudir a una consulta de osteopatía tiene algún riesgo?

¡En ningún caso! El Osteópata trabaja siempre respetando, mediante el diálogo con los tejidos, las posibilidades particulares de cada individuo; adaptando su forma a trabajo a cada ser humano y en cada consulta.

¿Por qué tiene tan buenos resultados la osteopatía en el tratamiento del dolor?

El motivo por el cual da tan buenos resultados es porque busca el origen del síntoma. Éste puede ubicarse en cualquier otra parte del cuerpo, aunque a veces es local.

El dolor es el mecanismo de alerta que posee el cuerpo para avisarnos que algo no está funcionando bien.

El Osteópata analiza la estructura del paciente y examina la función de dicha estructura; el tratamiento Osteopático consiste en armonizar la estructura con la función.

¿Qué sucede después de una sesión de osteopatía?

Después de un tratamiento pueden aparecer algunos síntomas que se consideran perfectamente normales. Puede el paciente sentir dolores o bien no sentir nada. Todo depende de cada paciente.

Justo después, a menudo existe una sensación de gran relajación y gran ligereza; Seguidamente, la reacción la más frecuente es la fatiga ; Algunas veces, el cansancio es acompañado por la sensación de haber sido apaleado.

Estas dos reacciones son consecutivas a la nueva puesta en circulación de las toxinas que estaban estancadas en las zonas de inmovilidad liberadas por la sesión.

Las toxinas están puestas de nuevo en la circulación y el organismo debe filtrarlas y eliminarlas, como si vinieran de ser creadas.

Estas reacciones también explican porqué las sesiones no deben ser muy seguidas. El organismo necesita por lo menos una semana para « digerir » una sesión, y antes de esto, una nueva intervención crearía más perturbaciones que bienestar. La mayoría de los osteópatas, incluso separamos aún más las sesiones.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Existe una máxima en la sanación que dice: «No hay enfermedades, hay enfermos». Esto significa que la manifestación de la enfermedad en cada persona es un proceso cuyo camino hacia la curación es único, porque cada uno de nosotros es un ser único e irrepetible en el Universo. Atendiendo a esta premisa el número de sesiones dependerá por lo tanto de las características del paciente: edad, sexo, constitución, actividad física, postura, enfermedades, lesiones previas, etc. y sobre todo de su mundo emocional. La metodología del osteópata también es muy importante.