¿Qué es la osteopatía?

Cuando un paciente acude a un fisioterapeuta por una dolencia tan habitual como pueda ser un dolor de hombro, el tratamiento que posiblemente recibirá será la aplicación local de aparatos como ultrasonidos y corrientes analgésicas en varias sesiones.

En osteopatía este mismo paciente sería abordado de forma muy diferente. Ya que lo primero que se hará será proceder a buscar todos los posibles orígenes a este dolor de hombro ya que la osteopatía trabaja sobre la lesión primara donde se ponen en marcha una serie de “cadenas lesiónales” en el cuerpo para tratar de compensar este problema mecánico. De tal forma que un simple esguince en el pie mal curado puede acabar afectando con el tiempo también a la rodilla, la cadera, la pelvis y por tensiones musculares al hombro o a la región cervical.

Por ello un dolor de hombro puede ser el reflejo o la consecuencia de una lesión en alguna otra parte del cuerpo y hasta que no se trate el punto de partida, es decir, la lesión original (en este caso el pie) el paciente puede estar sufriendo una serie de síntomas “a distancia” que no remitirán. Un diagnóstico acertado del origen de una lesión puede permitir al paciente una recuperación mucho más rápida y sin necesidad de muchas sesiones ni del uso de aparatos ya que la osteopatía es una terapia de tipo manual.

En esto se basa la osteopatía, en considerar la buena movilidad de la columna como eje central de todos los tratamientos y en relacionarla, a través del sistema nervioso y muscular, con todas las vísceras del cuerpo y con el cráneo. Así sabemos que una úlcera de estómago o un cólico de riñón producen fuertes dolores de espalda. Unas veces al tratar la columna mejoraremos un problema de función visceral, otras veces al tratar una víscera que funcione mal mejoraremos un dolor de espalda.

La osteopatía es, al fin y al cabo, una ayuda que le damos al cuerpo para que siga en su búsqueda constante del equilibrio, tanto físico como mental