La acupuntura es una técnica que forma parte de la medicina tradicional china, y consiste en la manipulación de unas agujas y su inserción en puntos concretos del cuerpo, con el objetivo de curar o aliviar una dolencia  y restablecer el bienestar total de la persona.

Las agujas se insertan en unos puntos del cuerpo situados en unos canales no visibles por donde, circula la energía. Los problemas orgánicos hacen que esa energía se pierda o fluya de manera más lenta, desequilibrando el Ying y el Yang.

Los acupunturistas realizan el diagnóstico de una persona a través de una anamnesis basada en los antecedentes y problemas físicos, y también en los factores emocionales, familiares, ambientales…de forma que la visión sea global.

El diagnóstico y el tratamiento se basan en los Cinco Elementos:

Elemento Agua. Rige órganos como la vejiga y los riñones y es más activo en verano.

Elemento Fuego. De él dependen el corazón, y pericardio. Es más activo en verano.

Elemento madera. Rige el hígado y la vesícula biliar. Más activo en primavera.

Elemento Metal. Afecta al pulmón e intestino grueso. Más activo en otoño.

Elemento tierra. Rige al estómago y al bazo. Más activo al final del verano.

Cada elemento tiene unas emociones y conflictos, y según qué zona esté comprometida las agujas deberán localizarse en un lugar o en otro. Las agujas son muy finas y de metal. No son en absoluto dolorosas, ni dejan molestias duraderas.